miércoles, 23 de mayo de 2007

Aloe vera para la piel


¿Por qué envejecemos?, es muy sencillo, porque respiramos, porque
básicamente somos agua y al contacto con el aire, nos oxidamos, eso
no es más ni menos, explicado en lenguaje llano: Nuestro cuerpo, al
igual que todo lo que nos rodea, esta constituido por átomos que se
agrupan en moléculas. Una molécula estable contiene átomos con
electrones emparejados mientras que una molécula inestable - un
radical libre- tiene un electrón no emparejado o, lo que es lo mismo,
libre. Estas moléculas inestables recorren nuestro cuerpo intentando
robar un electrón con vistas a recuperar su estabilidad
electroquímica, lo que las hace muy peligrosas porque para
conseguirlo atacan moléculas estables. Una vez que el radical libre ha
conseguido robar el electrón que necesita para emparejar su electrón
libre, la otra molécula se convierte a su vez en un radical libre,
iniciándose así un ciclo destructivo para nuestras células.
Los radicales libres no son intrínsecamente malos. De hecho, nuestro
propio cuerpo los fabrica en cantidades moderadas para luchar contra
bacterias y virus. Los radicales libres producidos por el cuerpo para
llevar a cabo determinadas funciones son neutralizados fácilmente
por nuestro propio sistema. Con este fin, nuestro cuerpo produce
unas enzimas (como la catalasa o la dismutasa) que son las
encargadas de neutralizarlos. Estas enzimas tienen la capacidad de
desarmar los radicales libres sin desestabilizar su propio estado.
El problema para nuestras células se produce cuando se da un exceso
sostenido (durante años) de radicales libres en nuestro sistema. El
exceso tiende a ser producido mayormente por contaminantes
externos que penetran en nuestro cuerpo. La contaminación
atmosférica, el humo del tabaco, los herbicidas, pesticidas o ciertas
grasas son algunos ejemplos de elementos que generan radicales
libres que ingerimos o inhalamos.
En su labor de captación de electrones, los radicales libres dañan las
membranas de nuestras células, llegando a destruir y mutar su
información genética, facilitando así el camino para que se
desarrollen diversos tipos de enfermedades. La acción de los radicales
libres está ligada al cáncer así como al daño causado en las arterias
por el colesterol "oxidado", lo que relaciona directamente estas
moléculas con las enfermedades cardiovasculares.
La incapacidad de nuestro cuerpo para neutralizar los radicales libres
a los que nos exponemos diariamente nos obliga a recurrir a
nutrientes con la propiedad de neutralizarlos. Estos nutrientes actúan
liberando electrones en nuestra sangre que son captados por los
radicales libres convirtiéndose así en moléculas estables. Los
compuestos con esta capacidad reciben el nombre de antioxidantes y
recientes estudios han demostrado que pueden ser la protección más
eficaz contra el envejecimiento celular y las enfermedades
degenerativas.
El Aloe Vera es la planta por excelencia para el cuidado de la piel,
pues la hidrata, la suaviza, la limpia y la regenera. Penetra las tres
capas de la piel –la epidermis, la dermis y la hipodermis– y expulsa
las bacterias y los depósitos de grasa que tapan los poros. El gel de
Aloe tiene una capacidad hidratante y penetrante cuatro veces
superior al agua, lo que multiplica su eficacia. Al penetrar, la acción
de sus nutrientes naturales, los minerales, las vitaminas, los
aminoácidos y las enzimas estimulan la reproducción de nuevas
células, pues es un portentoso regenerador celular, cicatrizante,
tonificador y de alta penetración en la piel.

Usado con regularidad evita las arrugas prematuras y retarda las
propias de la edad. Reduce el tamaño de los poros abiertos. El aloe
vera también puede usarse debajo del maquillaje, aunque, al ser
astringente, debe combinarse con alguna crema hidratante, mejor si
ésta lleva aloe entre sus componentes.

El zumo de aloe vera ingerido en ayunas y aplicado exteriormente ha
dado muy buenos resultados en casos de psoriasis y erupciones
eccematosas. El Aloe Vera tiene una acción similar a los esteroides
como la cortisona, pero sin los efectos nocivos de ésta.

También es un excelente filtro solar de los rayos ultravioletas y
elimina las manchas causadas por el sol si se usa regularmente
durante un tiempo prolongado.

Además, es excelente usado después del afeitado pues en pocos
instantes regenera muchas de las células que la cuchilla ha roto a su
paso. Así, quien use el Aloe Vera como after shave notará un gran
alivio.
Igualmente, usado después de la depilación evita rojeces, erupciones
y granos, cerrando rápidamente los poros dilatados.

Utilizándolo en el cuidado del cabello, el aloe le dará brillo, fuerza y
protección, reduciendo a la vez la grasa y la caspa del cuero
cabelludo.

El aloe es excelente como tratamiento en primeros auxilios como
quemaduras, cortes, picaduras de insectos, arañazos etc. Detiene el
dolor y reduce la posibilidad de infección y de cicatrices, mientras que
agiliza el proceso curativo. Además, debido a que es absorbido
rápidamente, no entorpece cualquier posible tratamiento médico
posterior.

Conoce y cuida tu piel

Antes de aplicar cualquier tratamiento a nuestra piel debemos saber
qué tipo de cutis tenemos y cómo podemos cuidarlo.
Aunque existen matices, se puede decir de forma genérica que
existen tres tipos de pieles: grasa, seca y normal o mixta. Algunos
especialistas añaden un cuarto tipo, que es la piel sensible, pero este
tipo de piel se puede dar en cualquiera de los tres casos anteriores y
más que una categoría aparte es una característica asociada a la
misma.

¿Cómo puedo saber el tipo de piel que tenemos?

En primer lugar hay que saber que el concepto que se aplica para
clasificar el tipo de piel es la grasa que ésta genera. Sabiendo esto
resulta mucho más sencillo aclarar el tipo de piel tenemos, qué
problemas es más propensa a padecer y cómo se deben tratar.

Cutis graso

Para distinguir un cutis graso debemos observar varias señales frente
al espejo: suelen destacar los brillos, son pieles de poros dilatados y
brillantes en exceso, comúnmente rechazan el maquillaje, que suele
correrse debido a la acción de la grasa, ya que ésta forma una
película donde los productos cosméticos se fijan con mayor dificultad.

¿Cómo cuidar un cutis graso?

Son pieles con una mayor tendencia acnéica en las que con
frecuencia se desarrollan puntos negros, conviene tratarlas con un
producto astringente, como el gel de aloe, que las protege y las nutre
al mismo tiempo que reduce el exceso de grasa. No hay que dejar de
hidratarlas para mantenerlas jóvenes y tersas, para ello es necesario
usar una crema hidratante o hidronutritiva libre de grasa.

Cutis seco

Es justo el caso contrario del cutis graso, en este tipo de piel las
glándulas sebáceas no producen suficiente sebo y la carencia de
grasa da como resultado una piel áspera y mate en la que los poros
están casi cerrados. Tiende a resecarse con el simple efecto del aire y
en algunos casos llega a cuartearse.

¿Cómo cuidar un cutis seco?

Este tipo de pieles requiere más cuidados que el cutis graso o normal,
pues tiende a envejecer prematuramente. Debemos aplicar
diariamente una crema nutritiva rica en aceites vegetales (almendras,
aguacate, oliva…) y vitaminas, en especial vitaminas E y A (Retinol),
que combaten los efectos de los radicales libres y el envejecimiento
prematuro. Tampoco podemos descuidar la hidratación, para
mantener la piel hidratada es preciso aplicar una crema humectante,
preferiblemente después de la ducha y con la piel aún mojada.
Complementando todo esto una precaución: evitar la exposición
prolongada al sol.

Cutis normal o mixto

Seguro que has oído hablar de la famosa T. La piel normal o mixta se
caracteriza por un exceso de grasa en la T (frente, nariz y mentón) y
sequedad en pómulos y mejillas. Es el tipo de piel que más fácil de
cuidar, pues tanto la zona grasa como la seca son menos extremas.

¿Cómo cuidar un cutis mixto?

En primer lugar (esto vale para todos los tipos de pieles) procurar no
castigarla demasiado exponiéndola de forma prolongada al sol o
situaciones de contaminación, exceso de humos, etc. Normalmente
una buena limpieza y una hidratante suelen ser suficiente, en la T un
gel de aloe va bien para rebajar la grasa, y en pómulos y mejillas una
hidronutritiva.

Piel sensible

Como dijimos al principio cualquier tipo de piel (grasa, seca o
normal), además puede ser sensible. Estas pieles reaccionan con
manchas, sarpullidos, dermatitis o rojeces ante cambios emocionales,
de temperatura, situaciones de estrés, etc. Suelen ser brotes
pasajeros que desaparecen enseguida, a veces también asociados a
algún tipo de crema, pues son pieles proclives a las alergias.

¿Cómo tratar una piel sensible?

Para empezar procura utilizar productos hipoalergénicos, haz siempre
la prueba del algodón: moja un algodón con una pequeña cantidad
del producto que vayas a aplicarte, frota en la muñeca y observa si tu
piel reacciona con algún tipo de brote, si no es así puedes aplicarte el
producto, que ha de ajustarse a los cánones del tipo de piel que
tengas y que hemos explicado en los puntos anteriores.

Algunos consejos prácticos para cuidar la piel con ALOE VERA

A veces no basta con aplicar el producto adecuado, además hay que
hacerlo de la forma correcta. Siempre que empleemos una crema
para la cara debemos recordar que es importante tener el cutis bien
limpio, eso lo conseguiremos lavándonos con un jabón neutro antes
de la aplicación; para que el resultado sea óptimo hay que user al
menos una vez por semana un gel exfoliante y aplicarse una
mascarilla un par de veces al mes, con eso conseguiremos que los
poros estén bien abiertos y listos para recibir y absorber con facilidad.
También es importante que masajeemos suavemente y en círculos la
zona donde nos vamos a aplicar la crema, además de los poros
abiertos es conveniente que los capilares se activen y reciban el
caudal de nutrientes. El último factor a tener en cuenta antes de
aplicar la crema es usar un producto que favorezca la penetración del
cosmético para su máximo aprovechamiento, para ello nada mejor
que el aloe, que además de aportarte nutrientes mejorará
enormemente la penetración de todos los componentes de la crema
que usemos, eso se debe a su alto contenido en lignina, un
compuesto que acelera y favorece la absorción. Además, el aloe
podrás aplicarlo en todos los tipos de pieles como te explico a
continuación:
Si tenemos la piel seca: mezclar un gel de aloe con aceite de oliva,
aguacate o almendras dulces para conseguir una excelente nutritiva.
Si tenemos la piel grasa: usar el gel solo, es astringente y reduce
el exceso de grasa, quizá notemos una cierta tirantez al principio, si
nos molesta basta con aplicarnos el gel después de la ducha, con la
cara aún húmeda, así conseguiremos una perfecta hidratación sin
engrasar la cara.
Si tienes la piel normal o mixta: podemos usar el gel de aloe sin
mezclar, aplicándolo hasta su total absorción. También podemos usar
el gel de aloe con retinol para darle firmeza a la piel, masajeando en
una sola dirección unos instantes hasta su absorción, el aloe fomenta
la producción de colágeno y tiene un efecto exfoliante por lo que
también combate las manchas y las arrugas, es un auténtico
multiusos.
Además de para cuidar tu piel, también podemos usar el aloe para
curarla. Utilizando el gel de aloe para marcas de acné, cicatrices,
manchas de la cara, o cualquier otra imperfección de la piel, también
podemos usarlo como gomina después de la ducha, fortalecerá
nuestropelo y lo mantendrá sano y bonito.
Autor: Pedro Sánchez Torrente

3 comentarios:

LicIng dijo...

Si está tratando de blanquear o aclarar los pigmentos de su piel, pecas, manchas de envejecimiento, marcas de acné, axilas oscuras, melasma o su color de piel en general, fácil y naturalmente, entonces esta es la página más importante que haya leído. Una amiga me dijo que los poros me hacen marcar más mi rostro, porque entran las impurezas y eso hace ver la cara sucia y fea, por eso recomiendo el hilo que me ha pasado porque dice que ayuda a aclarar y cerrar poros entre otras cualidades más para mejorar todo en la piel, es en http://www.arteymedia21.com/saludybelleza06.htm
Espero ayudar, saludos chicas.

YAMILETH peralta dijo...

El Aloe vera es muy útil en el tratamiento de una gran cantidad de problemas de la piel. El aloe vera se utiliza como un ingrediente de productos para la belleza y curación de la piel. El Gel de áloe, directamente de la planta, se puede utilizar como un agente de refrigeración y como un agente curativo. Es seguro usar el gel de sábila estabilizada en el mercado. Los Beneficios del Aloe vera para la piel, es conocido hace mucho tiempo atrás, El aloe vera tiene muchas ventajas. Se utiliza como un agente de enfriamiento, cuando se ingiere aumenta la inmunidad, alivia el problema del tracto digestivo y alivia el cuerpo. A pesar de todos estos beneficios, el aloe vera se utiliza ampliamente en el tratamiento de la piel relacionada con diferentes problemas. El aloe vera es un sanador de varias afecciones. Debido a sus propiedades anti-inflamatorias, anti-hongos, la curación y propiedades de refrigeración es un elemento natural muy útil para tratar la piel. El aloe vera también contiene una rica fuente de aminoácidos, vitaminas A, C, F, B, niacina y trazas de vitamina B12. Tuve la oportunidad de tener un tratamiento natural que usé por recomendación de mi tía, quien tenía problemas en la piel y ambas logramos mejorar notablemente con un material que ella encontró en http://www.remediemos.com/salud15.htm ahí es donde mi tía me recomendó el tratamiento con aloe vera engloba todas las formas posibles de usarlo para diferentes problemas, lo recomiendo porque sale todo, la forma de aplicarlo, como y donde, horarios en fin una gama de información sobre el uso del aole vera, se los recomiendo es muy útil. Saludos.

Antonio Ruiz dijo...

Me ha gustado mucho tu artículo, sigue escribiendo mas sobre este tema. Te comparto un blog mio donde también hablo de este tema y creo que te gustará: Aloe vera para la cara